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La “democrática” anexión de Austria a la Alemania Nazi


Publicado el 21/12/2011

La historia de la Segunda Guerra Mundial es larga y compleja. La gran mayoría marca su comienzo en el momento en que Alemania comenzó la invasión de Polonia, pero el expansionismo nazi no comenzó aquel fatídico 1 de septiembre de 1939, sino con la anexión de Austria en 1938, planificada con muchos años de antelación.

Para entender el contexto real, lo mejor será remontarnos a los comienzos del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, más conocido como Partido Nazi. Este partido político se fundó como tal en 1920, como una evolución del Partido Alemán de los Trabajadores, fundado un año antes por Anton Drexler.


Hitler en el tercer congreso del partido nazi, Nuremberg (1927) (fuente)

Desde el comienzo, las ideas del partido fueron firmes desde un comienzo, haciendo especial ímpetu en el antiliberalismo, el antisemitismo y el pangermanismo. Esto último fue lo que le llevó a invadir Polonia en 1939, tierra que históricamente perteneció a la germano parlante Prusia. Pero la anexión de Austria, históricamente conocida como el Anschluss, fue mucho más sutil.

Desde su fundación y estructuración final tras el primer congreso del Partido Nazi en Nuremberg -tercer congreso del partido-, la vía planteada por el partido nazi para ascender al poder, tanto en Alemania como en Austria, fue la vía democrática. Fue así como los nazis se presentaron por primera vez a las elecciones alemanas de 1928, ocasión en la que únicamente obtuvieron un 2,6% de los votos.

El ascenso en Alemania fue rápido, pasando al 18,3% de los votos en las elecciones gubernamentales de 1930. Este ascenso se encumbraría en las elecciones de Marzo de 1933 en las que el partido Nazi obtuvo el 43,9% de los votos, dando finalmente el poder a Adolf Hitler. En cuestión de días, Hitler disolvió el parlamento alemán, ilegalizó al resto de los partidos y convocó unas nuevas elecciones para noviembre de aquel mismo año en las que obtuvo el 92,1% de votos del electorado.

El plan del partido nazi para Austria era semejante al ejecutado en Alemania, pero allí no tuvieron la misma suerte. Se presentaron por primera vez en las elecciones generales de 1927, obteniendo únicamente 779 votos. El ascenso de cara a las siguientes elecciones de 1930 no fue tan grande como se esperaba, llegando tan sólo al 3% de los votos posibles.


Engelbert Dollfuss (fuente)

En las elecciones que tuvieron lugar en 1932 en varios distritos austriacos, el partido nazi comenzó a recibir gran cantidad de votos, llegando a ser el segundo partido más votado. Siguiendo ese crecimiento, posiblemente el partido nazi hubiera conseguido algo en las siguientes elecciones generales, pero el canciller electo Engelbert Dollfuss disolvió el parlamento en 1933, instaurando una dictadura fascista.

Con Dollfuss en el poder en Austria, las cosas para completar el plan nazi se complicaron. Dollfuss era un gran defensor del nacionalismo austriaco y un anti-alemán declarado, que llevó su régimen autoritario al máximo, ilegalizando al partido nazi y metiendo a todos sus miembros en la cárcel. Cuando la invasión de las tropas de Hitler era inminente en 1933, Dollfuss consiguió una alianza con el fascismo italiano que hizo recular a Hitler, ante el miedo de ganarse el descontento de su necesario aliado Benito Mussolini.

La situación en Austria se fue complicando con el paso de los meses. La presión de los socialdemócratas mediante protestas y atentados varios convirtieron el corto mandato de Dollfuss en un infierno que encontró su final en un alzamiento del partido nazi, que aprovechando la coyuntura quiso hacerse con el poder mediante un golpe de estado el 25 de julio de 1934. La falta de colaboración de la armada austriaca frustró el golpe de estado, pero con él se llevaron la vida de Dollfuss.

El poco apoyo popular que tenían los nazis en Austria y el hecho de que los socialistas y demócratas vieran en el Austrofascismo un mal menor que el nazismo permitieron que tras Dollfuss llegase otro canciller, Kurt Schuschnigg, que mantuvo el mismo régimen. Pero en esta ocasión, Hitler y su partido decidieron no quedarse de brazos cruzados.


Kurt Schuschnigg (fuente)

En los cuatro años siguientes los nazis pusieron a Austria al borde de la guerra civil. Hitler presionó de forma continua con la anexión de Austria a Alemania, mientras tanto su partido extorsionó a la nación mediante continuos atentados que se cobraron la vida de más de 800 austriacos. El desempleo a causa de la gran recesión y los éxitos conseguidos por el partido nazi en Alemania hicieron que poco a poco el partido fuera ganando poder e influencia en Austria entre las clases más afectadas por el desempleo y la pobreza.

El 12 de Febrero de 1938, cuando la situación en Austria era insostenible, Hitler solicitó una reunión con Schuschnigg. En esa reunión Hitler expuso claramente aquello por lo que había luchado durante tantos años mediante la extorsión. Quería amnistía y cargos gubernamentales para todos los nazis retenidos en las cárceles austriacas y una anexión total de Austria, haciendo especial hincapié en la lealtad del ejército austriaco y en la supresión de aduanas.

A su vuelta a Austria, Schuschnigg cedió en parte. Liberó a todos los presos nazis, pero propuso un referéndum nacional para la adhesión de Austria como una provincia más de Alemania. Hitler, al enterarse de las intenciones de Schuschnigg, ordenó a los nazis austriacos que causasen el caos completo en el país. Entre el 10 y el 11 de marzo, todas las grandes ciudades austriacas -Linz, Innsbruck o Viena- se sumieron en el caos a causa de multitud de incendios, saqueos y destrucción de edificios. Mientras tanto, Hitler comenzó la invasión pacífica de Austria.

El gobierno austriaco buscó ayuda en otras grandes potencias europeas como Francia o Gran Bretaña, pero ningún país mostró la mínima intención de intervenir por miedo a un gran conflicto internacional. Menos de una semana después de que Schuschnigg hubiera anunciado referéndum que nunca se llevó a cabo, Hitler ya había llegado con sus tropas a Viena, donde declaró la anexión de Austria ante 250.000 simpatizantes locales.

En apenas unas semanas, para legitimar sus acciones llevadas a lo largo de aquel marzo de 1938, Hitler anunció un plebiscito en el que preguntó a los votantes austriacos si le aceptaban como líder y si aceptaban la adhesión de Austria al Tercer Reich.


Papeleta del plebiscito austriaco (1938) (fuente)

El proceso estuvo cargado de trabas a los votantes para conseguir su objetivo. Además de la poca subjetividad mostrada por la papeleta mostrada arriba, donde el círculo grande representa el Sí y el círculo pequeño representa el no, no existió el voto secreto, ya que la papeleta debía ser rellenada delante de los oficiales de las SS entregándosela más tarde en sus manos.

El censo también excluyó a un 10% de los votantes, entre los que se incluían judíos, comunistas y todos aquellos que pudieran plantearse el voto en contra. Por todo ello el resultado de la votación no tuvo ningún tipo de sorpresa: un 99,73% del electorado optó por el sí, legitimándose así el Anschluss.

Fuentes y más información:


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10 comentarios

  1. outsider
    22/12/2011 @ 09:47

    Pues hay que reconocer que el 7.9% que no votó a favor de Hitler cuando ya no había otra opción política, fueron valientes.

    Aunque mi lectura, partiendo de aquel 2.6% inicial de apoyo a Hitler, es que la razón no la consigue el sentido común (por ponerle un nombre) sino la fuerza… entonces, y ahora, y el resto, por lo general, se dejan llevar.

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  2. Iván Rivera
    22/12/2011 @ 19:21

    Gran exposición. La redacción de la papeleta del plebiscito no tiene precio: no habla de “anexión”, sino de “reunificación”, que presenta como un hecho consumado (vollzogenen) y unido indisolublemente a la aceptación de Hitler, “nuestro Caudillo”, como mandatario –para que no queden dudas.

    Y después de leer eso, y ante la atenta mirada de un señor con cara de mala hostia, gorra de plato y “pin” de calavera, voto “no” un 0,27% del electorado. Muchos me parecen.

    [Responder]

    Milhaud Reply:

    @Iván Rivera, según he leído, el porcentaje se debe fundamentalmente a un pueblo en el que no hubo miembros de las SS durante la votación, pero tampoco he encontrado ninguna fuente fiable que lo apoye.

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  3. @severito
    22/12/2011 @ 22:09

    Es a todas luces increíble las timoratas reacciones de países como Francia o Inglaterra ante la arremetida del demagogo Hitler en Austria, su país natal.

    Y pensar que luego Francia seria también invadida por los nazis e Inglaterra fue duramente castigada por la Luftwaffe…

    Menos mal que al termino de esta guerra la historia nos enseño que el mal nunca triunfa.

    Excelente post.

    Salu2

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  4. Manuelodáctilo
    26/12/2011 @ 12:34

    Yo he vivído en un modesto barrio obrero, lleno de pobres, albañiles y parados. Como nadie tenía estudios siempre me tocaba mesa electoral y contaba las papeletas:

    Allí siempre ha ganado el PP por arrolladora mayoría.

    …”El partido de los trabajadores”

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  5. Justo
    27/12/2011 @ 19:00

    Aunque los datos aportados en el artículo son mayormente correctos, sería erróneo atribuir a Austria el papel de víctima en los acontecimientos que tubieron lugar antes y durante la II WK. El pueblo austriaco apoyó a Hitler con tanto o más entusiasmo que el pueblo alemán.

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  6. Quimey
    4/10/2012 @ 05:27

    Nadie menciona que Pio XII apoyo energicamente, desde todos los pulpitos de Austria, el voto favorable al reich.
    El Vaticano fue un aliado estrategico del EJE.Sus aliados fueron siempre naciones muy catolicas.
    No nos hagamos los tontos:el fascismo ES catolico.

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  7. Ruth
    9/03/2014 @ 20:36

    Buenas, les queria pedir ayuda. Me gustaria escribir un libro o un intento sobre un nromance en Austria en plena guerra mundial, si alguien me puede facilitar informacion sobre desde cuando los jovenes debian unirse al ejercito, que pasaba entonces, desde cuando los nazis ocupaban Austria, que pasaba con als personas que se oponian a esto y querian que Austria siguiera siendo de los austraiacos. Si me pasan, videos peliculas todo lo que poueda ayudarme estaria muy agradecida. :)

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  8. Marcelo Arndt
    20/03/2014 @ 22:26

    La anexión de Austria por la Alemania Nazi en 1928, es casi un calco de la actual anexión de Crimea por Rusia en el 2.014. Hitler no se conformó con anexar Austria tras el plebiscito del 99 % a favor (Crimea 97 % afavor de Rusia en contra del 3 % a favor de Ucrania) sino que anexó el Sarre, los sudetes, parte de la República de Checoslovaquia y finalmente el Danzin, lo que llevó a la invasión a Polonia y la II Guerra Mundial. Y ahora Rusia que? ante la nueva pasividad de los aliados occidentales europeos y EE.UU. será la mitad de Ucrania, la mitad de Letonia, la mitad de Estonia o una tercera parte de Lituania?.

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    Marcelo Arndt Reply:

    Rectifico 1938- no 28. Gracias

    [Responder]

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