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La paloma migratoria: las bandadas de aves que eclipsaban el sol


Publicado el 17/04/2011

Desde que el hombre se asentó y comenzó a multiplicarse y poblar el planeta, son muchas las especies animales y vegetales que hemos visto extinguirse. Algunas de ellas posiblemente hayan sido a causa de la selección natural sin impacto directo del hombre, pero otras muchas han desaparecido a causa de la caza despiadada, ya fuera por ser un alimento fácil o por ser un gran trofeo para exhibir.

Hace algunos meses os hablaba del alca gigante, el animal que dio nombre a los pingüinos, gracias a su excepcional que observaron los ingleses al descubrirlo. De sobra es conocido también el caso del dodó, el animal que el hombre extinguió poco después de 100 años desde que lo descubriese. Hoy os traigo otro triste final para un fascinante animal: la paloma migratoria.


I: La paloma migratoria

A comienzos del siglo XIX, la paloma migratoria no se encontraba en peligro de extinción, de hecho, era uno de las aves más comunes de Norteamérica, llegando algunas de las estimaciones a varios miles de millones de palomas. Quizá su gran número, era lo que hacía fascinante al animal, ya que cada una de sus migraciones se convertía en todo un espectáculo de la naturaleza.

Durante el invierno, las palomas migratorias se distribuían en toda la parte oriental de América del norte. Se podían encontrar en cualquier lugar al este de las montañas rocosas. Pero durante la temporada de anidación, todas las palomas distribuidas en esta amplia región se desplazaban de forma coordinada a la zona de anidación, situada exclusivamente en los alrededores de los estados actuales de Nueva York, Pensilvania y Ohio.

Los primeros científicos que describieron sus migraciones, se quedaron fascinados con la cantidad de palomas que llegaban a formar sus bandadas. Tal era su tamaño, que a su paso por una determinada región, la luminosidad del Sol se veía notable reducida, e incluso su efecto se veía reflejado en un descenso de las temperaturas locales.


II: Recreación a color de una paloma migratoria

Según varios registros, en Ontario en 1866 se describe la que podría ser uno de los mayores grupos migratorios de la historia. Según los datos, la bandada de palomas migratorias medía un kilómetro y medio de ancho, y casi 500 kilómetros de largo, y las aves tardaron un total de 14 en pasar el punto de avistamiento. Esto, según las estimaciones, supuso un total de 3,5 miles de millones de palomas migratorias.

Pero posiblemente fue su gran número, lo que les llevó a la extinción. En Norteamérica, la paloma migratoria era reconocida como la carne más barata, además de ser bastante apetitosa, por lo cual era uno de los principales alimentos de los esclavos y las clases más pobres de Norteamérica. Esto, llevó a una caza discriminada de las palomas.

Con la mejora de las infraestructuras, sobretodo la aparición del telégrafo y del ferrocarril, las noticias sobre el comienzo de los periodos de migración, y el recorrido concreto de las bandadas, se dispersaban entre los cazadores del país con rapidez. Eso, sumado a la facilidad de su caza, debido a la gran densidad de sus bandadas, provocaron que el proceso de extinción se acelerase.


III: Martha, la última paloma migratoria

En 1896, en Cincinnati, cuando ya se sabía sobre el peligro de extinción que afrontaba la paloma migratoria y su número se estimaba tan sólo en unos pocos millones, un grupo de cazadores masacraron la última gran bandada de este tipo de animal, contabilizando un total de 250.000 piezas cazadas en aquel día.

Tan sólo 18 años más tarde de este hecho, el 1 de septiembre de 1914, moría en cautividad Martha, la última paloma migratoria conocida, y con ella el ser humano se puso un sangriento galardón más como mayor depredador de los últimos siglos.

Fuentes y más información:


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2 comentarios

  1. Luis Morales
    12/05/2012 @ 04:36

    Mañana y tarde salgo al jardín de mi casa y pongo comida para las palomas cantadoras que todavía quedan en esta parte de la ciudad.

    Las quiero desde que era niño. Me gusta su canto.

    Imagínense, entonces, el impacto emocional que me
    ha causado el artículo sobre la extinción de las palomas migratorias.

    [Responder]

  2. camila
    25/04/2013 @ 03:35

    quiero salvar a la paloma migratoria para que no le pase nada

    [Responder]

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