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Un flamenco llamado Pink Floyd


Publicado el 5/12/2011

Los flamencos, además del popular estilo andaluz, son unas características aves rosadas. Se pueden encontrar en gran parte del mundo, gracias a las seis distintas especies y sus distintos hábitats. Debido a su fácil adaptabilidad, todo lugar que no los tiene en la naturaleza, seguramente los tenga en algún Zoo. Este fue el caso de Pink Floyd.

Pink Floyd fue un flamenco chileno. Esta especie en particular habita en Sudamérica, principalmente en el norte de Chile, Bolivia y Perú. En 1985, Pink Floyd se mudó al Tracy Aviary, un aviario cerca de Salt Lake City. En este aviario, como en otros muchos zoos, se recortaban las alas de las aves, para así evitar que estas pudieran escapar. Pero de algún modo, las alas de Pink Floyd se mantuvieron intactas, lo que le permitió escapar en 1988.


Pink Floyd junto al Gran Lago Salado (fuente)

En pocos días, Pink Floyd se convirtió en una gran atracción de las afueras de Salt Lake City, en el Gran Lago Salado. Empezó a chapotear en las charcas junto a bandadas de gaviotas, comiendo gambas y posando para hacer más vistosos los reportajes fotográficos de los turistas.

Varios expertos intentaron atrapar a Pink Floyd, pero no encontraron una forma de hacerlo sin causarle un grave daño. La preocupación de los biólogos era que Pink Floyd, pese a estar en una zona con un clima similar a su hábitat original, no coexistía con las mismas especies animales y vegetales, por lo que podría tener dificultad para encontrar los alimentos necesarios,

Los años pasaron y Pink Floyd no parecía encontrar el menor problema para subsistir. Se adaptó a la vida en las inmediaciones del Gran Lago Salado, incluso supo encontrar los camarones que le permitieron mantener el característico color rosado de su pelaje. También mantuvo los ciclos migratorios, abandonando lago en verano hacia zonas más frías.


Pink Floyd sobrevolando el Gran Lago Salado (fuente)

Así fue como durante más de 17 años, Pink Floyd se convirtió en un símbolo de Salt Lake City. Hubo varios momentos en los que se planteo soltar otros flamencos para acompañar a Floyd, aunque el riesgo de contaminar el ecosistema hizo que todas las propuestas fueran desestimadas.

En el verano de 2005, Floyd fue visto por última vez en el estado de Idaho, donde solía pasar los veranos. El invierno siguiente no regresó a Salk Lake City y nunca más se le ha vuelto a ver. Posiblemente allí estuvo el fin de la historia de un flamenco llamado Pink Floyd.

Fuentes y más información:


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