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El verano que no llegó (1783)


Publicado el 3/09/2010

De sobra es conocida a día de hoy la capacidad de un volcán de afectar directamente a las actividades del ser humano, gracias a los efectos del volcán Eyjafjallajökull. Pero este volcán, pese a su creciente popularidad a lo largo de este año, no ha sido el volcán islandés que más ha afectado al ser humano. Ese honor aún reside a día de hoy en Laki.

En realidad Laki no es ni siquiera un volcán. Laki fue una fisura volcánica que apareció el 8 de Junio de 1783 en el sistema volcánico donde se encuentra el volcán Grímsvötn. En esta fisura aparecieron más de 130 cráteres a causa de las explosiones freáticas, provocando unas emisiones de ceniza y sulfuros solamente superadas por el Monte Tambora en los últimos mil años.


I: Gráfico de los efectos de un volcán

En este caso, las cenizas no interrumpieron el tráfico aéreo inexistente en el siglo XVIII, sino que la alta concentración de cenizas que se mantuvieron en el aire durante más de 8 meses reflejaron una cantidad notable de la radiación solar a causa de la riqueza de sulfuro de las cenizas, provocando que aquel verano de 1783 nunca existiera en Europa, siendo aún a día de hoy el más frío de los últimos 400 años.

Pero estas no fueron las únicas consecuencias de Laki. Se cree que entre el 20% y el 25% de la población de Islandia pereció a causa de los humos venenosos emitidos en las erupciones, así como se cree que decenas de miles de personas murieron el invierno siguiente en el resto de Europa a causa de las fuertes temperaturas.

Benjamin Franklin fue uno de los primeros que conectaron la inusual climatología como consecuencia de la erupción de Laki, que también tuvo sus efectos en Norte América. Allí pudieron disfrutar de sangrientos amaneceres durante meses, aunque también son algunos los que culpan a Laki de los efectos fatales de la hambruna que existió en Alaska a causa de la pérdida de gran parte de la producción por las inusuales bajas temperaturas de aquel año.


II: Fisura Laki

Sus efectos llegaron incluso a África. Unos investigadores de las Universidades de New Jersey y Edimburgo han determinado que también fue Laki la causa principal de la sequía que afectó duramente al Valle del Nilo en el verano de 1783, cuyas consecuencias fueron devastadoras, ya que los muertos a causa de la hambruna se contaron por miles.

Pero no todo termina en la sequía y el frío verano. Estos dos hechos causados por Laki en el hemisferio norte, trajeron aún más consecuencias derivadas. La ausencia de nubes, provocó que los monzones de la época otoñal fueran inusualmente débiles, provocando que el menor número de nubes, hiciera aumentar la temperatura en la India e Indochina entre uno y dos grados.

Las erupciones de Laki se mantuvieron hasta comienzos de 1784, provocando también fuertes efectos en aquel año, e incluso algunos metereólogos creen que aquella erupción varió la temperatura global a largo plazo, notándose a lo largo de todo el siglo siguiente.

Fuentes y más información:


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8 comentarios

  1. Dani
    3/09/2010 @ 15:37

    El gráfico I es de lo mejor que visto. Gran entrada.

    [Responder]

  2. Evánder
    3/09/2010 @ 17:18

    Cuando la naturaleza se desata, no hay nada que hacer. Éste es un gran ejemplo.

    Un abrazo, jefe!

    [Responder]

  3. Dubitador
    4/09/2010 @ 15:28

    Disiento cordialmente con el conciso apotegma de Evánder. Quiero decir que estoy basicamente de acuerdo pero considero que así, tal cual, nos deja peor de como ya estábamos.

    Quizás, tal y como estan las cosas, no se pueda hacer mucho para impedir o revertir esta clase de catastrofes naturales, pero sus consecuencias podrian no ser tan graves y quien sabe si tambien revertirlas en no desdeñable grado, quien sabe si tambien prevenirlas o abortarlas, según y como estuvieramos organizados.

    Somos muchos, muchisimos, nuestro impacto sobre la biosfera no es baladí, pero es que ademas del puro peso del numero está el conocimiento y control de procesos y energias tanto naturales como artificiales que, aplicado de modo consecuente y organizado, nos darian un control tremendo sobre nuestro destino incluso ante sucesos naturales catastroficos.

    [Responder]

  4. Pointer
    15/04/2013 @ 17:03

    Bueno, la consecuencia más interesante de estos hechos, fue… la revolución francesa xD.

    No, no es de coña. La inestabilidad social que trajo la hambruna en la misma Francia le dio una perspectiva completamente diferente al debate político.

    [Responder]

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