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El poder y el impacto de una movilización


Publicado el 30/05/2011

Durante la década de los 60 Francia vivió una prosperidad económica tan sólo equiparable a la vivida a lo largo de la década de los 20. Pero como después de toda época de bonanza, el crecimiento comenzó a desacelerar siendo evidentes las grandes carencias del sistema y la sociedad francesas. Esto, unido al ambiente revolucionario internacional, con levantamientos históricos en Sudamérica y Asia, terminó desembocando en lo que a día de hoy recordamos como el Mayo de 1968.


I: Mayo del 68 en Denfert Rochereau, París

Sí, todo es mucho más complejo que este párrafo en el que acabo de resumirlo, pero creo que es una buena manera de hacerse la idea del contexto real de aquella memorable revolución. Por supuesto, las calles de París no se llenaron de la noche a la mañana. Muchos desconocen que la grandeza de aquel mayo su capacidad de evolucionar y mejorar semana tras semanas, consiguiendo sorprender a toda la sociedad con cada paso que daba. Y por supuesto, muchos se olvidan de cuál fue el comienzo.

Desde finales de 1967, las crecientes normas impuestas en la Universidad de Nanterre, París, habían crispado mucho los ánimos entre todos los estudiantes. El hecho de que un grupo de estudiantes fueran detenidos después de haberse manifestado frente a la embajada de los Estados Unidos en París, desembocó en que 142 estudiantes se encerrasen en la Universidad de Nanterre el 22 de marzo de 1968.

Los estudiantes encerrados comenzaron a organizarse y dar conferencias internas para convencer a más estudiantes del porqué la lucha es necesaria. El número de estudiantes encerrados crece hasta alcanzar los más de 1.500. Esto comienza a provocar grandes problemas en el desarrollo de las clases en la Universidad de Nanterre, por lo que el rector lleva a la clausura de la Universidad el 28 de abril de ese mismo año.

Los medios se iban haciendo más y más eco de las protestas, y tanto los detractores como los simpatizantes empiezan a crecer. Pero posiblemente el momento clave fue cuando la ultraderecha se enfrentó directamente con los estudiantes de Nanterre, culpándolos de terroristas. Fue entonces cuando empezaron a ganar más y más simpatizantes, haciendo que entre el 2 de mayo y el 10 de mayo de disparase la ocupación de las calles de París por estudiantes y simpatizantes.

La revolución de Mayo del 1968 no fue cosa de un día, sino una continua y creciente movilización de la población que alcanzó su fin cuando Charles de Gaulle convocó las elecciones anticipadas a final de ese mes de Mayo. Lo que vino después no ha trascendido tanto entre la cultura popular, aunque quizá sea bueno recordar que las elecciones las volvió a ganar Charles de Gaulle de forma aplastante, aunque únicamente duraría un año más en el mandato al no saber llevar a cabo las reformas sociales que el país necesitaba.


II: Ocupación de la Sorbona en Mayo del 68 (fuente)

¿Y por qué cuento todo esto? Simplemente porque es historia, y la historia es algo que ha de ser estudiado para aprender de ello. No digo que Mayo del 68 sea un ejemplo de protestas populares a seguir, ya que como todo tuvo sus cosas buenas y sus cosas malas. En este caso sólo quiero recalcar cuál fue la razón de su éxito. Como toda protesta, comenzó en algo pequeño que poco a poco fue haciéndose más y más popular gracias a muchas circunstancias (algunas propias otras simplemente generadas por agentes externos) con la que consiguieron ganar simpatizantes.

Ahora me gustaría plantear el caso de las movilizaciones que han tenido lugar en España a lo largo de este mes de Mayo. Al igual que en cualquier otro tipo de protestas, ha habido una serie de antecedentes que han desembocado en ellas, como es la gran crisis que estalló en el año 2008, el aumento alarmante del paro (especialmente acentuado en la población joven) y las desafortunadas decisiones del gobierno y la oposición a la hora de manejar los hechos.

El detonante podemos ponerlo en las manifestaciones del 15 de mayo. Poca gente tenía muchas esperanzas después de que otras manifestaciones convocadas en los meses anteriores no hubieran tenido la repercusión esperada. Aún así, la cantidad de gente fue considerable, pero aún más determinante fue el hecho de que mucha gente decidiera de forma espontánea (o no tan espontánea) quedarse a dormir en las plazas de algunas grandes ciudades, siendo la Puerta del Sol el lugar donde más representación hubo.


III: 15 mayo: ¡Toma la calle!

Aquí, tuvo lugar uno de esos hechos que antes he denominado agentes externos. Los cuerpos del estado decidieron desalojar en la madrugada del 16 de mayo a todos los que habían decidido quedarse a pasar la noche en la Puerta del Sol a modo de protesta. Esto, como hubiera podido ser previsto por prácticamente cualquier experto, supuso un Efecto Streisand, que hizo que al día siguiente el número de acampados se multiplicase por 10, y no sólo en la Puerta del Sol de Madrid, sino en muchas otras ciudades de toda España.

Con el paso de los días estas movilizaciones y acampadas fueron ganando simpatizantes, llevando a más y más gente a las calles, consiguiendo finalmente que los medios se hicieran eco y los hechos llegasen a todos los estratos sociales. De hecho, las movilizaciones han conseguido traspasar fronteras y ocupar portadas de periódicos en muchos países del viejo continente e incluso en algún periódico del otro lado del Atlántico.

Ahora sería el momento en el que deberíamos echar un vistazo atrás en la historia. Toda movilización consigue llegar a algún lado cuando a cada paso consigue algo distinto y novedoso. Tan sólo cuando se superan los pasos anteriores se consigue estar en la boca de toda la sociedad y mantener esa protesta cómo algo con sentido. Los problemas llegan cuando los siguientes movimientos son simplemente un estancamiento e inercia de lo ya conseguido.


IV: Acampada de Sol, 20 de mayo de 2011 (fuente)

Dicho de otro modo, una acampada de 1.000 personas en pleno centro de Madrid es noticia y tiene un impacto durante dos días. Si ese número se multiplica, puede seguir siendo noticia durante otros dos días. Pero seamos sinceros, una acampada permanente en el centro de Madrid, termina dejando de ser noticia. Y cuando deja de ser noticia, deja de estar en boca de la sociedad. Y si deja de estar en boca de la sociedad la movilización deja de tener sentido.

Por esto creo que el mayor error en este momento es continuar indefinidamente con una acampada. Lo que se necesita en este momento es dar pasos que vuelvan a impactar y ser capaces de llegar a un círculo más amplio de la sociedad. Basta con un consenso de mínimos para levantar todas las acampadas y organizar nuevas movilizaciones. Manifestaciones capaces de agrupar a gran parte de la población en varios núcleos urbanos a lo largo de todo el país, o incluso intentar concentrar la mayor cantidad de gente posible en un único día en un único lugar.

Desde luego que la historia no es infalible, y hechos iguales en lugares y momentos distintos pueden tener consecuencias totalmente dispares. Pero también es cierto que muchas veces ha habido protestas y movilizaciones que se han visto diluidas por el simple cansancio de no saber dar el siguiente paso. Por el simple hecho de perder el apoyo de una gran parte de la sociedad que ve cómo la movilización se convierte en un fin, en vez de mantenerse como un medio para conseguir algo mejor.

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11 comentarios

  1. Elektra
    30/05/2011 @ 09:59

    Totalmente de acuerdo contigo. Llevo una semana dejando esta misma reflexión en los distintos muros relacionados con este movimiento. Levantar las acamapadas no es señal de derrota, mantenerlas agota al personal, desvirtúa las razones por las cuales salimos a la calle. Hay que replegarse y trabajar desde la red. Llegar a un consenso de mínimos que consiga aglutinar al mayor número de personas sean de la ideología que sea, difundirlo y volver a salir a la calle con manifestaciones multitudinarias y puntuales para alcanzar los objetivos. Hay que empezar a actuar y olvidarse de las acampadas que ya cumplieron su objetivo. Bajo mi punto de vista, si no se sigue este camino, habremos desaprovechado la oportunidad de nuestras vidas.

    Saludos.

    [Responder]

  2. Manel
    30/05/2011 @ 10:03

    Muy bien argumentado, ideológicamente mayo del 68 tuvo una gran repercusión en la izquierda europea. Gran parte de la filosofía y pensamiento crítico actual se basa en las ideas que intentaron plasmar en esa época, letristas, situacionistas y sus influencias son buena muestra de ello.
    Artisticamente se dió paso a la postmodernidad y el arte contemporáneo tiene mucho de reivindicación gracias a mayo del 68. Ahora mismo es complicado entender una obra de arte contemporáneo sin un discurso acerca de lo que trata de representar o criticar.
    Queda por ver que nos deja esta revuelta del 15 M y que acciones deben tomar para que sus propuestas políticas de regeneración no caigan en saco roto, porque merecen una mayor difusión que quedar olvidadas por una mayoría más pendiente de la salud de José Ortega Cano.

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  3. Elektra
    30/05/2011 @ 23:34

    Aquí os dejo esto. Para volver a los inicios que nos unieron a todos. Para que empecemos por algo concreto.

    http://actuable.es/peticiones/dile-las-acampadas-acampadasol-acampadabcn-vuelvan

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  4. Gainza
    1/06/2011 @ 00:04

    Buen artículo, Milhaud. Una pequeña duda, en el parrafo 11º: ¿extracto social o estrato social?

    [Responder]

    Milhaud Reply:

    @Gainza, por supuesto, estrato. Gracias por la corrección!

    [Responder]

  5. dario
    1/06/2011 @ 00:45

    deberìan venir un par de meses a la argentina, donde se corta una calle, una ruta o se aisla una ciudad, para pedir: aumento de salarios( sueldo) que se vuelva atras con una ley, que liberen a alguien que no deberìa estar preso, que le den una casa, que le den una contribuciòn por familia numerosa, que le den algo, etc etc etc etc etc etc etc , que le den, que le den, que le den, que le den, que le den, que le den, que le den, que le den, que le den, que le den, que le den, etc etc , a lo que voy, es que acà cortan una ruta, o una calle, por cualquier cosa, una persona, 5 o 10000. basta de cortes, basta de cortes, basta de cortes,por favor, basta, basta, basta………dejen que circulemos libres, basta, basta…

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  6. dalpim
    1/06/2011 @ 15:10

    No es la generación del mayo del 68, esos mismos que estaban alli manifestandose, los que nos han metido en este berengenal. El tiempo ha pasado y la historia le ha dado a ellos la capacidad de dirigir el mundo.

    Creo que ellos querian cambiar el mundo, pero al final el mundo los ha cambiado a ellos.

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  7. andres
    2/06/2011 @ 14:26

    Seguir con las acampadas de forma infinita, lo único que hace es desprestigiar el movimiento porque en estos momentos las acamapdas se están convirtiendo en reuniones magufas (la famosa Biodanza de Madrid, las comisiones de amor y espirtitualidad, etc…) o que se están alejando mucho del planteamiento inicial en el que supuestamente eran apartidarios.

    Seguir hasta el infinito… será su condena de muerte.

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