Recibe las entradas de Recuerdos de Pandora en tu correo electrónico:

No estoy indignado, estoy hasta los cojones


Publicado el 4/09/2011

Así de llano y simple. Parece que desde que el 15-M salió a la calle y convirtió a los indignados en algo mediático, el hablar de sus quejas se ha convertido en hablar de las quejas de una minoría, bastante pesada pero poco relevante. Y bajo ese cristal, esa perspectiva sesgada de muchos medios y, lo que es peor, ciudadanos seguimos adelante en un línea que más de progreso, yo veo desde hace muchos meses de involución.

No voy a entrar en si todas o algunas de las reivindicaciones de los distintos indignados de los distintos puntos de la geografía española son coherentes, serían eficaces o son relevantes. Pero lo cierto es que son muchos los que se quejan, y entre las múltiples propuestas siempre hay algo que se puede sacar, y que TODOS tendríamos que tener en cuenta, incluyendo esa clase política que todos votamos, pero que muchas veces actúa al margen de aquellos que les pusieron en su lugar.


La constitución española (fuente)

La chispa que me ha hecho escribir esta entrada reflexiva y personal podría haber sido cualquier hecho de los acontecidos en los últimos 3 ó 4 años, pero lo cierto es que fue al ver el vídeo de la votación en el congreso de los diputados de la reforma de la constitución española, ese documento que durante años ha sido inmodificable, pero que en apenas unas semanas se ha propuesto y aprobado un cambio para complacer a unos individuos que ni siquiera los españoles hemos votado.

Al ver el vídeo, empecé a mirar a los diputados de la cámara pensando. ¿Por qué un puesto de tal relevancia no exige exclusividad? A todos y cada uno de los diputados los hemos votados todos los españoles para que nos representen. Por ello van a recibir un sueldo más que digno, y lo que esperamos todos es que ejerzan el trabajo tan bien como esté a la altura de sus capacidades. Para ello sólo pido, y no creo que sea mucho pedir, que dediquen los cuatro años a trabajar para mejorar el país, o al menos intentarlo.

Pero no, ese sueldo digno parece no ser suficiente para muchos y compaginan su puesto como diputado con muchos otros puestos de carácter público y privado. Para empezar porque su dedicación al congreso de los diputados se ve mermada, ya que su atención se divide entre los distintos puestos de trabajo que ostenta. Para seguir, en un país cuyo nivel de paro superó hace meses el 20% de la población activa, creo que hay que ser lo suficientemente sensatos como para saber que con los dos puestos que ocupa actualmente una misma persona, y más aún teniendo en cuenta los sueldos que obtienen por ellos, podríamos tener a un trabajador más ocupado.

Después de divagar durante algunos minutos, mi mente volvió a procesar las imágenes de mis ojos… seguían siendo diputados discutiendo sobre esa reforma constitucional. Una reforma que consiste en añadir un artículo más a la constitución, el artículo 135. En líneas generales (consultadlo para poder obtener vuestra opinión propia), el artículo introduce una limitación en el déficit y la deuda en base a una ley orgánica que complementará lo escrito en ese artículo. Ese déficit podrá superarse en situaciones extremas, lo que podría decirse que prácticamente quita todo sentido y utilidad que pueda tener… pero como había que contentar a alemanes y franceses, pues la introducimos.

Ahora imaginemos una situación. Nadie dice que esta situación se tenga que dar… pero seguramente sea algo que se pueda dar. Un gobierno termina una legislatura, y un nuevo gobierno toma el relevo. Al tomar el relevo se encuentra con gran marrón. Un gasto excesivo descuadra las cuentas, y el déficit supera con creces lo establecido en el marco legal. No hay ninguna situación extrema que justifique ese déficit excesivo, por lo que habría que maquillarlo para quedar dentro del nuevo marco constitucional.

Si el déficit es elevado a causa de un gasto ya ejecutado ¿cuál es la única manera de compensarlo para que vuelva a entrar en los límites? La respuesta es simple, aumentando los ingresos. Los impuestos se podrían aumentar, pero posiblemente no generarían los ingresos de forma inminente, con lo cuál no parece una solución adecuada. Eso sí, hay una forma más rápida de que un gobierno pueda conseguir ingresos: a través de privatizaciones.

Tenemos reciente el caso de las Loterías y Apuestas del estado, o la privatización encubierta de la sanidad en algunas comunidades autónomas. Pero lo peor es que en este escenario hipotético que os he planteado, esas privatizaciones estarían sustentadas por una ley que OBLIGA a que ese déficit no supere los límites establecidos.

Yo, al igual que muchos, creo que es mucho más importante y urgente el limitar el gasto público. Muchas comunidades autónomas se están centrando en los recortes en sanidad y educación, las dos joyas del estado español, sin ver un poco más allá. El que posiblemente sería el recorte estrella con el que la mayoría de la población estaría de acuerdo, sería la supresión de las diputaciones provinciales. El cambio sería rápido y prácticamente inapreciable, ya que tras trasladar sus pocas competencias a reuniones entre alcaldes de municipios y comunidades autónomas, nadie se acordaría de ellas.

Pero claro, esta medida y otras que se pudieran tomar para controlar el gasto no han sido impuestas por la Comunidad Europea que nos gobierna de la que formamos parte.

Desde luego, con esto que he planteado se puede estar más o menos de acuerdo. No creo que mi punto de vista sea el único coherente, y posiblemente tampoco sea el mejor, pero es mi punto de vista como ciudadano. Por eso, me gustaría poder expresar en las urnas mediante mi voto cuál es mi preferencia respecto a este cambio a una constitución que mis padres votaron.

Aquí llega el punto que posiblemente indigne a la mayor parte de los españoles. ¿Por qué no llevar a referéndum el cambio constitucional? La verdad es que no lo tengo nada claro. En principio todo apuntaría que es miedo a un hipotético rechazo global de la sociedad, pero no nos engañemos. La mayoría de los votantes son simpatizantes de PP o PSOE, por mucho que nos duela a algunos, y si ambos partidos recomiendan a sus simpatizantes que voten a favor del cambio constitucional en el referéndum, la posibilidad de que ganase el “No” sería totalmente residual.

Si un 10% de la cámara no vota pidiendo un referéndum para cambiar la constitución, el referéndum no tiene por qué llevarse a cabo. Tienen la ley a su favor y lo que pensemos los demás les importa poco o nada. El referéndum seguramente no hubiera cambiado nada el resultado final, pero habríamos avistado un pequeño rayo de luz en la oscuridad de nuestra clase política.

Así que, resumiendo. La indignación está definida en la rae como el “Enojo, ira, enfado vehemente contra una persona o contra sus actos“. Y sí, así he estado durante mucho tiempo respecto a los políticos que nos representan… pero creo que ya estoy a un nivel superior. Estoy hasta los cojones de que miren por su propio bienestar atentando de forma indiscriminada contra el bienestar del resto de los españoles, aquellos que juraron representar y de los que poco se acuerda al tomar sus decisiones.

Nota: En líneas generales, he hablado todo esto en mi cuenta de Twitter en los últimos días, pero quería intentar sintetizarlo en una entrada para entablar un debate del que todos podamos sacar algo en claro.

Nota: Si te gustó esta entrada, puedes suscribirte al feed RSS del blog, hacerte seguidor de la cuenta de Twitter, fan de la página de Facebook o añadir la página de Google+ a vuestros círculos. También puedes visitar la galería de fotos históricas en la cuenta de Flickr del blog o la galería de Mapas en Facebook.

Otras entradas que pueden resultar interesantes:

Share

16 comentarios

  1. miguelthepooh
    4/09/2011 @ 20:41

    Hola
    Yo aun siendo 15M http://miguelthepooh.wordpress.com/2011/06/20/yo-soy15m/

    estoy completamente de acuerdo con todas las ideas que propones… es evidente que la votación no cambiaría nada, pero al menos habrían lavado su cara ante nuestro espejo.

    el caso es que las próximas elecciones volverá a haber un 60 % de abstención y eso no cuenta, por lo que a todo el mundo le da igual lo que se haga… “total estoy jodido igual”

    que si referendum, que si recortes contra la sociedad en general (sanidad, educación, servicios)todo son palabras que solo pueden acabar de una manera… en las urnas, pero si no estamos dispuestos a esforzarnos un poco un dia no va a servir de nada.

    [Responder]

  2. Jacobo Guinea
    4/09/2011 @ 21:44

    El título me suena un poco a mi post del 5 de agosto: http://jacoboguinea.blogspot.com/2011/08/indignado-no-hasta-los-cojones.html

    [Responder]

    Milhaud Reply:

    @Jacobo Guinea, interesante entrada, gracias por compartirla.

    Sinceramente, sí que recuerdo haberlo leído en su momento (me suena que estuvo por Menéame, corrígeme si me equivoco), pero en ningún momento me ha inspirado para escribir lo que he escrito. Que, como puedes ver por ti mismo, dista en forma y contenido de lo que tú escribiste.

    [Responder]

  3. unoalmesomas
    4/09/2011 @ 22:22

    A por ellos, que son pocos y cobardes, hijos de la grandísima.

    [Responder]

  4. coño, me lo has quitado de la lengua...
    4/09/2011 @ 22:55

    +1

    [Responder]

  5. Fernando
    4/09/2011 @ 23:36

    Estoy de acuerdo en líneas generales con lo que dices, pero hay algunas cosas en las que difiero. La primera y más importante es eso de que “la mayoría de votantes son simpatizantes de PP o PSOE”. Eso es cierto, pero sólo a medias. A día de hoy la sociedad española considera a su clase política la causa de la mayoría de sus problemas, y no una solución. Se compara la situación actual con 1996, pero hay algo que no se dice. En aquel momento sí que existía realmente un clamor popular por un cambio en La Moncloa y los ciudadanos sí confiaban en que ese cambio podía ayudarles a salir de la situación en la que andaba medida España en aquellos días. Hoy ya no. Si bien todos tenemos claro que Rajoy será presidente, nadie lo espera con ilusión, ni siquiera la derecha. Todos saben que hoy en día (tal y como ha demostrado Zapatero), da exactamente igual quien gobierne, PP o PSOE, que el cambio no va a servir para prácticamente nada. Por lo tanto, eso de que en un referéndum ganaría el Sí porque PP y PSOE lo pidiesen no creo que sea cierto. Por otra parte, Rubalcaba es consciente de que si se convocase un referéndum, el Partido se le parte en dos. He sido muchos años militante en el PSOE y no hay más que echar un ojo a las redes sociales para saber que las bases están muy calientes. Todo el mundo sabe que el PSOE va a explotar el 21 de noviembre. Y es más que necesario.

    En cuanto a que con la limitación de la capacidad de endeudarse por parte de las administraciones supone que la solución es privatizar, es algo que no es del todo cierto. Sí que es necesario ya no contener, sino acabar con la deuda. No tenemos por qué “comprar” a nadie duros por seis pesetas. Es una idiotez y además es una trampa. El dinero hoy en día está hecho por empresas privadas que se dedican a eso, y es algo absurdo el basar nuestra economía en eso en lugar de en los recursos de los que disponemos. Ojo, que por decir estas cosas y pretender crear una moneda fuera del patrón oro y de las normas del dólar (el Dinar de Oro), han invadido Libia. Si suprimimos la deuda (y no seríamos el primer país en hacerlo), ¿de dónde sacamos la pasta? Pues de dónde hay que sacarla siempre: de los impuestos y de las empresas públicas o cooperativas que es necesario crear para los servicios básicos que todos utilizamos (agua, luz, teléfono, transportes, combustibles…). Lo que es insostenible es seguir gastando como gastamos, sin que nadie lo pague, y pidiendo dinero prestado para construir gilipolleces como el Aeropuerto de Castellón, haciendo estupideces como el “mapa del clítoris”, o cambiando logotipos de administraciones según qué partido gobierne (esto vale un pastón). Y todo el que en nuestro nombre haya pedido créditos para financiar esos gastos totalmente innecesarios debería sentarse en el banquillo.

    [Responder]

  6. JL
    5/09/2011 @ 00:11

    Yo como Fernando no estoy de acuerdo en lo de que la mayoría simpatizamos con PP o PSOE, lo que creo que sucede es que muchos elegimos uno u otro con la idea de que no gane el otro o el uno. Ahora toca que la gente vote al PP porque así se va el PSOE pero no creo que eso signifique que la gente es del PP, simplemente que los unos ahora lo han hecho mal, como antes lo hicieron mal los otros.

    En cuanto al tema del 15M creo que se ha ido desprestigiando poco a poco. Parte de culpa la pueden tener los medios de comunicación, pero creo que también hay que mirarse el ombligo. En un primer momento generó una enorme simpatía porque lo que se denunciaba lo compartía todo el mundo, fuera más afín a un lado o a otro. Pero enseguida algunas de las propuestas empezaron a tener un cierto tufillo a izquierda rancia, y no digo con eso que las ideas sean malas, pero creo que no se vendían bien las cosas. A partir de ese momento prácticamente la mitad de los que se podían sentir representados de un modo u otro por el 15M dejó de verlo así, y empezó a verlos como un problema.

    Para mi eso no era inconveniente, pero poco a poco me ido viendo menos y menos representado, los políticos no nos representan, pero hoy, a mi, el 15M tampoco. Y sí, yo estoy indignado, estoy hasta los cojones, de unos de otros y de los de más allá.

    [Responder]

  7. paseante
    5/09/2011 @ 08:44

    “ese documento que durante años ha sido inmodificable”

    Pues desde 1993.

    [Responder]

  8. David
    5/09/2011 @ 17:35

    “Si un 10% de la cámara no vota pidiendo un referéndum para cambiar la constitución, el referéndum no tiene por qué llevarse a cabo. Tienen la ley a su favor y lo que pensemos los demás les importa poco o nada”

    Evidentemente, las leyes están para algo, si cualquiera pudiera pedir un referéndum esto sería la casa de tócame Roque.

    Y por cierto, un 10% es bastante bajo. Si no han conseguido alcanzarlo, será por algo. Guste o no guste, la democracia es así y las leyes son así. No se hacen (por suerte) al gusto particular de cada uno.

    Lo cual no quita el derecho al pataleo, claro.

    [Responder]

    Milhaud Reply:

    @David, hay países que contemplan la posibilidad de reunir un porcentaje de firmas del censo electoral para poder solicitar un referéndum.

    No es una medida descabellada, para esos casos en los que hemos elegido que nos representen no lo hacen acorde a aquello que promulgaron durante la campaña electoral.

    [Responder]

  9. Daniel
    9/09/2011 @ 10:59

    TOTALMENTE DE ACUERDO.

    Que eliminen las diputaciones, alquilen los edificios a grandes empresas, reubiquen solo lo necesario a los ayuntamientos / gobiernos autonomicos.

    Y eliminar gobiernos locales de pueblos de menos X habitantes.. el ahorro sería importantísimo, y a nivel de eficacia no se notaría mucho…

    [Responder]

  10. Alex
    26/10/2011 @ 03:00

    Me introduzco,
    Estudiante de bachiller, me gustan los temas politicos y cualquiera con un mínimo de conocimiento puede apreciar que.
    1. El echo de que el PSOE no imponga medidas que serían entendidas como de izquierdas es porque la sociedad en la que vivimos actualmente, es considerada como la sociedad del bienestar.Aquella que junta la libertad individual del partido de derechas y la igualdad social del partido de izquierdas.Lo que nos lleva a un echo, no una respuesta.
    2. Me siento totalmente de acuerdo con recortando gastos del ministerio, pero ¿sería eso suficiente?¿suficiente para abastecer los gastos que una sociedad tal requiere? Lo dudo. Por lo que la solución es otra. Algo mas sustancial, algun gasto Público que sea menos necesario.
    3.Lo que necesitamos es fomentar las pequeñas empresas, esos pequeños comercios que generan empleo.
    DONE.

    [Responder]

  11. Marcos
    6/06/2012 @ 12:09

    Es mejor hacer algo que no hacer nada !

    Parece la crisis de los años 30.

    [Responder]

Sitios que enlazan a esta entrada (3)

  1. No estoy indignado, estoy hasta los cojones
  2. Bitacoras.com
  3. No estoy indignado, estoy hasta los cojones

Deja un comentario

Por favor, intenta que el comentario se refiera a la entrada en la que escribes, o a comentarios de otros usuarios y que siempre sea respetuoso con el resto.

Recuerda no utilizar mayúsculas e intenta cuidar la ortografía.