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La fe, cuando el argumento de autoridad no se considera una falacia


Publicado el 29/06/2011

Ayer propuse en Amazings una paradoja de las muchas que tienen la religión católica: Una paradoja de la fe. Mi intención no era convencer a nadie, ya que algo así es fácilmente salvable por todos aquellos que creen profundamente en la religión que profesan. Simplemente querían plantear un debate crítico sobre la consistencia de las religiones en general, y de la religión católica en particular.

La verdad es que me sorprendió mucho el resultado: un total de 170 comentarios al respecto. La pena es que algunos tuvieron que recurrir a mi supuesto desconocimiento del catolicismo y meterme donde no me llaman (lo cual no es cierto), mientras que otros directamente intentaban quitar peso a mis argumentos atacando a las formas, y obviando por completo el contenido. Por supuesto, sí que hubo quien supo mostrarme la solución a la paradoja dentro de lo que el catolicismo defiende. Aún así, seguiré planteando estos temas. Creo que, al igual que las religiones han intervenido y siguen interviniendo en temas que no son o no deberían ser de su competencia, todos tenemos derecho a opinar y llevar a debate aquello que la iglesia promulga como cierto.


I: Cuestión de fe (fuente)

Así que hoy os hablaré un poco del concepto de la fe que defienden el catolicismo y otras religiones a capa y espada. Para entender el concepto de fe, utilizado por los judíos bastante tiempo antes de Jesucristo, nos tenemos que ir al libro de los Hebreos, más concretamente al capítulo 11, donde aparece una definición de este concepto:

En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que Él existe y que recompensa a quienes lo buscan.
– Hebreos 11:6

Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve.
– Hebreos 11:1

Concretando, la fe es aquello que lleva a la gente a creer sin necesidad de que exista una prueba de que es cierto. Se trata un concepto básico de cualquier creencia, pero en el caso del catolicismo (y el cristianismo al completo) se trata además de un don otorgado por dios, tal y como escribe Santo Tomás de Aquino:

La fe es el acto del asentimiento intelectual a una verdad divina debido al ejercicio de la voluntad, el cual es motivado por la gracia de Dios.
– Santo Tomás de Aquino

Por lo tanto, la fe es un don otorgado por dios, gracias al cual podemos creer en cosas sin necesidad de tener pruebas de que es cierto. De hecho, son varios los versículos bíblicos que hablan sobre la necesidad de creer sin plantearse las verdades, ni intentar buscar alguna justificación a ellas.

La idea es magistral. Se dan una serie de afirmaciones que me convienen y además las blindo con la necesidad de que esas afirmaciones sean verdaderas simplemente por el hecho de que las he escrito en nombre de dios. Este concepto de fe, no es más que forzar a todos los seguidores de una religión a creer firmemente en la falacia de autoridad. Independientemente de las pruebas existentes, algo es verdadero porque alguien con autoridad en la materia, en este caso dios, dice que es verdadero. Por supuesto, es cuestionable el hecho de que dios sea alguien con autoridad en la materia… pero lo cierto es que esa autoridad existe en todos los seguidores de su religión.


II: Fe ciega (fuente)

El concepto de fe, se opone directamente a todo aquello que la ciencia y el método científico defienden. La diferencia es sencilla. Simplificando, la ciencia observa, y en función de ello plantea unas hipótesis que explique lo observado y que pueda ser probada para ser demostrada o refutada. Por la contra, la fe simplemente toma por cierto algo que dice explicar todo, ya se haya observado o no.

Pese a que estos dos conceptos estén totalmente opuestos, siguen coexistiendo en muchas personas. ¿Por qué? Porque la religión también tiene una carta mágica para esto: hay cosas que están más allá de nuestro entendimiento. Y lo mejor, por mucho que progrese la ciencia, nuestro conocimiento siempre estará lo suficientemente lejos de lo necesario para comprender eso que hay que creer mediante la fe.

Para terminar, quiero plantear una pequeña paradoja que @danielggarcia me comentó ayer a raíz de lo que escribí en Amazings: Si la fe es un don otorgado por dios, ¿implica el hecho de que yo no tenga fe que dios no quiera que yo crea en él?

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7 comentarios

  1. manolo garcia
    29/06/2011 @ 14:31

    Todos nos metemos con la iglesia católica, pero me parece que ese es un tema de lo más trillado ya. Me parecería más interesante destripar otro tipo de creencias religiosas mucho más jugosas, como el islam, los protestantes, mormones, etc., que tienen igualmente innumerables contradicciones, falacias y demás.
    En cualquier caso, me encantan este tipo de publicaciones y te animo a que sigas con espíritu crítico

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  2. Kurazaybo
    27/07/2011 @ 08:15

    Mira, en los comentarios vas a encontrar muchas cosas como odio, referencias a tu ignorancia y otras tantas. Tu tienes una posicion privilegiada por haber obtenido gran nivel de atencion en el nicho temático que ocupa tu blog en el idioma en el que escribes.

    Aquí mencionas una “paradoja”, intentando probar algo. Y yo no estoy aqui escribiendote como defensor del catolicismo o de una creencia, fe, (religion o como le quieras llamar) en particular. Al contrario, quiero escribirte como alguien que cree en la ciencia. Pero, como han dicho en estos dos comentarios anteriores, este tema esta bastante trillado.

    Si investigas un poco mas (y no dudo que lo hayas hecho, como bien dices que eres conocedor de la fe catolica y esta paradoja esta aparentemente bien sustentada) encontraras que hay “paradojas” mas finas y mas elementales.

    Sin mas, aqui has tocado tangencialmente una de ellas: si todo sucede sucede porque Dios asi lo ha querido ¿por que va a castigarme por algo que he hecho?

    Esto es, generalizando muchisimo, un derivado del argumento por la existencia del mal que dice “si dios es todopoderoso ¿por que permite que nos pasen cosas malas?”

    Ambas son cuestiones ampliamente exploradas por religiosos, filosofos y estudiosos de la apologetica.

    Lo unico que yo te pido es que nos traigas contenido de la calidad a la que nos tienes acostumbrados.

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  3. telson
    8/08/2011 @ 09:53

    En este escrito vamos a estudiar la confiabilidad de la Biblia, especialmente la de los Evangelios. El tema puede ser problemático para mucha gente y pueden perder su fe por ello. A menudo, muchos investigadores que dudan de la historia de la Biblia pueden decir cosas como estas: “En el mundo real los milagros nunca habrían sucedido.” Estas declaraciones pueden influenciar la forma de pensar de la gente y hacer que digan que las cosas descritas en la Biblia son inciertas.
    Sin embargo, es bueno notar que declaraciones como esas no son nada nuevo: Han sido presentadas a lo largo de los últimos doscientos años. Realmente es interesante notar que cuando la teoría de la evolución de Darwin y la teoría de la era glaciar se volvieron bien conocidas, simultáneamente el criticismo bíblico comenzó a ganar terreno. Comenzaron a surgir investigadores que cuestionaron los escritos sobre la vida de Jesús y otros eventos bíblicos. Es posible que llegaran a pensar que si la creación y el diluvio no eran algo verdadero a la luz de esas teorías, no tendríamos motivos para creer la información sobre Jesús. Así que ciertamente no es por casualidad que estos tres temas surgieran casi simultáneamente.
    En todo caso, es bueno que nosotros estudiemos esto. El propósito es, especialmente, ayudar a los que quieren saber más acerca de la confiabilidad de la información bíblica, y mostrar lo razonable que es confiar en la veracidad de los eventos descritos. Si estás luchando con este asunto, vale la pena que te tomes tiempo para seguir leyendo:

    http://www.jariiivanainen.net/podemosconfiarenelcriticismobiblico.html

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  4. Gatitd
    30/09/2011 @ 01:32

    Es cierto, hay muchas cosas en las que las religiones tienden a contradecirse, pero eso es porque ninguna iglesia es perfecta. Yo soy católico y yo mismo niego en la verdad de algunas de las creencias, pues no hay ningún ser humano, a parte de Jesús, que conozca bien a Nuestro Dios. Incluso la Biblia se contradice, e incluso los apóstoles, que estuvieron con Jesús en persona. Pero es que ni los apóstoles son perfectos, pues esa también sería otra contradicción, ya que Dios es el único perfecto.
    En cuanto a la paradoja, el Infierno no es un lugar, el Infierno es como se refieren en la Biblia a la destrucción de los que nunca aceptaron a Dios. Ellos mismos aceptaron su destrucción al conocer que Él los salvaría de esta y no lo hicieron. Los que nunca llegaron a conocer de Dios serán salvados por la gracia que Él les dará, siempre y cuando la acepten.
    La pareja de esposos sí recordará a su Hijo, pero Dios les dará la fortaleza para que haya alegría en su corazón, además no se puede amar a una persona más que a Dios, no porque sea una obligación, sino porque Dios mismo es el amor. Y si alguien ama más a su hijo que a Dios conociéndo la salvación, hay mismo esta aceptando que prefiere el “Infierno” a estar en el cielo con Dios.
    Y para los que se preguntan, ¿por qué Dios destruiría a una persona? Yo creo en estas dos razones:
    *Porque esa persona prefirió su perdición y Dios nos dio a todos el libre albedrío para decidir nuestros caminos.
    *Porque Dios no podría dejarlo en el cielo si esa persona va a estar es descontenta allá, porque Dios quiere que seamos felices y la verdadera felicidad está en Él.

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  5. Rodrigo B.
    3/10/2011 @ 23:16

    Pues me parece bien planteada la paradoja y, en términos generales, la crítica al cristianismo; pues no es sólo el catolicismo el que tiene un sustento por lo menos cuestionable.
    Pero iré al grano e intentaré explicar las mismas inconsistencias, paradojas, etc. en la ciencia. Así como la Fe, o si se quiere, el dogma cristiano (y en general cualquier argumento metafísico) tiene inconsistencias, paradojas, etc. la ciencia “sufre” de lo mismo. Me explicaré ejemplificando esto en otra paradoja (de las muchas que la fe científica ofrece).
    La ilustración fue enemiga del prejuicio. El prejuicio, para la ilustración, era una de las manifestaciones más grandes de ignorancia y poco rigor. Y claro, podemos estar de acuerdo en esto, pues los prejuicios no tienen sustento científico ni lógico y constituyen una falacia monumental. Pues bien, los ilustrados y/o empapados del metódico rigor científico desechaban cualquier prejuicio a priori, es decir, cualquier prejuicio era considerado como inválido por el sólo hecho de ser prejuicio. ¡Pues esta es precisamente la paradoja! El prejuicio a los prejuicios ¡Inconsistencia monumental, error lógico garrafal!
    Me considero ateo, pero no cientificista, es decir, no creo que la ciencia debe ser el tribunal que todo lo juzgue. La ideología positivista, la idea de progreso, es decir, la fe en la ciencia, han causado las mismas muertes (incluso más) que las guerras libradas por este credo u otro. No me aferro a ningún dogma y tengo la convicción de que la ciencia, como todo conocimiento producido por seres humanos, llevará, por extensión, aquella falibilidad inherente a nuestra naturaleza.
    Concepción, Chile.

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