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La miserable vida de un ateo


Publicado el 11/12/2012

Todos los ateos, agnósticos y escépticos en algún momento nos hemos topado con alguien que desprecia nuestra existencia alegando que nos centramos demasiado en los hechos. Que más allá de la ciencia nada existe para nosotros, resultando una vida fría y aburrida.


(fuente)

Una vida en la que nacemos. Crecemos pasando por varias etapas en las que descubrimos la grandeza de todo lo que nos rodea y, si nada se interpone en nuestro camino, viviremos sin problema más de 80 años en unas condiciones más que aceptables.

Una vida en la que conoceremos a cientos o miles de personas. Con un puñado de ellas intimaremos y pasaremos ratos inolvidables. De algunas incluso nos enamoraremos. Puede que hasta lleguemos a formar una familia y tener unos hijos que disfrutaremos criándolos y adentrándolos en los misterios de esa miserable vida.

Una vida en la que escucharemos miles de canciones y melodías. Algunas las bailaremos, otras las tararearemos durante los tiempos muertos. Algunas las compartiremos con nuestros amigos, otras las disfrutaremos en la más absoluta soledad. Algunas las despreciaremos y otras las sentiremos parte de nosotros.

Una vida en la que veremos cientos de películas. Con algunas nos identificaremos, con otras simplemente veremos una vida lejos de nuestro alcance. Con algunas lloraremos a moco tendido, mientras con otras reiremos durante semanas. Algunas las volveremos a ver y de otras no nos volveremos a acordar.

Una vida con cientos de ciudades que visitar. Cientos de monumentos que conocer, fotografiar y cuyos misterios desentrañar. Cientos de caminos por los que pasear y parajes por los que perderse, para disfrutar de unas vistas y sensaciones únicas.

Una vida con incontables culturas que conocer. De algunas tomaremos costumbres que nos harán más fuertes. De otras aprenderemos anécdotas que nos ayudarán a entender el mundo en el vivimos. Y de todas ellas disfrutaremos de una gastronomía y un folclore singular que, nos guste o nos disguste, ampliará nuestras miras y capacidades de disfrute.

Una vida con miles de libros que leer. Con algunos desentrañaremos y aprenderemos de nuestro pasado, con otros simplemente imaginaremos uno de los (im)posibles futuros. Algunos nos servirán para entender la ciencia que explica el mundo en el que vivimos, otros simplemente servirán para hacernos más preguntas sobre todo aquello que aún no podemos explicar.

Una vida para el amor. Para disfrutar del coqueteo, de la búsqueda de esa persona y conseguir un primer beso. Y para recibir muchos. Para encontrar el placer de la carne y hacer el amor una y otra vez, pero también para echar un polvo en condiciones. Uno no, varios.

Una vida con infinitos sueños que perseguir y grandes ilusiones que compartir. Con sorpresas que nos desconcertarán o nos asombrarán. Con promesas que cumplir y promesas que romper y equivocarnos. También con disculpas que presentar, acompañadas de gratas reconciliaciones.

Pero moriremos.

Porque llegará el día que moriremos. Moriremos para no volver a despertar, para no llegar a un lugar mejor (o peor) en el que disfrutar de una segunda oportunidad. Después de nosotros sólo quedarán los recuerdos en las personas que queden atrás. Y con el paso de los años, las décadas y los siglos ni siquiera quedará eso. Seremos parte del olvido, como si jamás hubiéramos existido.

Y moriremos con millones de grandes personas que conocer, con millones de canciones que escuchar, con millones de películas que ver, con millones de lugares que visitar, con millones de culturas que conocer, con millones de libros que leer, sin haber soñado suficiente y sin haber amado suficiente.

Pero no, la vida de un ateo no es miserable, lo miserable es su brevedad. Si hubiera un dios, jamás habría sido tan injusto de ponernos en los labios una miel de la que jamás podremos disfrutar.

Nota: Todo este texto está inspirado en una cita (mucho más breve) de Lynne Kelly que compartí hace unos días por Twitter.

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26 comentarios

  1. kpitel
    11/12/2012 @ 22:16

    No pienso que sea corta. Dura lo que dura, sean 25, 40 o 97 años. Sí, es cierto que te vas a quedar sin miles de personas, vivencias, historias sin conocer, pero muchas de ellas son sustituidas por las que estás viviendo y vivirás. Y una vez estás muerto, esas preocupaciones por aquello que no conociste también desaparecen.

    Sinceramente, también tengo esa sensación de que me estoy dejando muchas cosas y que nunca voy a ser capaz de leer todos los libros, ver todas las películas, conocer a todas las personas que me gustaría o aprender todo lo que quisiera, pero si me dejara llevar por la enormidad de esa reflexión podrían pasar dos cosas, que no aprovecharía lo que en ese momento tengo porque me estaría preguntando si hay algo mejor o que viendo la imposibilidad de la tarea me rindiese y lo dejase de lado.

    Lo que tengo claro es que siempre disfrutaré de todo aquello que puedo aprender y llegaré a aprender y gozar, que, espero, nunca se me quiten esas ganas, esa curiosidad, esa capacidad de sorprenderme sea cual sea el tiempo que tenga por delante y las circunstancias que me acompañen.

    Tal vez el problema no es que la vida sea miserablemente corta, sino que esta vaya demasiado deprisa. Así que, que cojones, vamos a ver hasta donde llegamos.

    Un saludo.

    [Responder]

    Milhaud Reply:

    @kpitel, por suerte esta reflexión no me afecta ni de una forma ni de otra. Yo sigo aprovechando mi tiempo lo mejor que puedo, independientemente de lo corta que me parezca la vida ;).

    [Responder]

  2. Optimista
    11/12/2012 @ 22:32

    Naciste una vez, no eras nada más que una pequeñísima probabilidad y sin embargo estás aquí escribiendo esto. Solo puedes esperar que esa probabilidad vuelva a producirse.

    [Responder]

  3. Raven
    11/12/2012 @ 23:15

    Muchas veces me he sentido como “un perdedor en un museo” Podía ver cuadros pero realmente quería ser parte de ellos, una pincelada en el lienzo, una nota en una canción o un pixel en un videojuego…

    Con esa tontería de arriba quiero decir que a veces no basta con ver ese paisaje, buscar, buscar ese amor o saber que existe esta o aquella cultura. (Pequeña y poco necesaria apreciación…

    Y lo importante, una gozada de texto mi estimado milhaud, sigue. Sigue siendo grande en aquello que haces, ya sea escribir, jugar a ogame, o salir de copas con los amigos. Sigue compartiendo música, sigue enseñándonos mapas y contándonos historias. Y por supuesto nunca dejes de compartir estas cosas. Aunque la vida sea corta comparada con muchas cosas, aunque desaparezcan los humanos, los mamíferos y antes de darnos cuenta el sistema solar sea un cúmulo de polvo olvidado… Habrá merecido la pena y con un poco de suerte, quien sabe..lo mismo en este infinito cosmos algún día un grupo de moléculas terminan organizadas de forma parecida y nos vemos todos otra vez :PPP (es broma)

    [Responder]

  4. José Luis Castillo
    11/12/2012 @ 23:29

    Amen… Sobre todo al último párrafo. Es luminoso… :)

    [Responder]

  5. rvr
    12/12/2012 @ 00:46

    «Si hubiera un dios, jamás habría sido tan injusto de ponernos en los labios una miel de la que jamás podremos disfrutar».

    Desde la perspectiva de un creyente, su dios promete una vida mejor a la vuelta de la esquina. Y comprendo que esa promesa haya sido atractiva y universal, porque todavía una buena parte de la humanidad sufre penalidades.

    En todo caso, bonita reflexión. La comparto.

    [Responder]

    Bonito Reply:

    @rvr, El hecho de creer en una vida mejor no significa que no disfrutemos esta vida.

    De hecho, prácticamente todos procuramos a una vida mejor: por eso trabajamos, estudiamos, planeamos… Que yo sepa, los ateos no son una excepción y disfrutan esta vida mientras tratan de mejorar.

    Recurriendo a la misma lógica, creer en una vida mejor tras la muerte (bajo ciertas condiciones), no significa que no podamos disfrutar este cuerpo y esta vida.

    [Responder]

  6. Bonito
    12/12/2012 @ 02:49

    [[[Todos los ateos, agnósticos y escépticos en algún momento nos hemos topado con alguien que desprecia nuestra existencia alegando que nos centramos demasiado en los hechos.]]]

    A mi también me gan despreciado por ser Cristiano, ¿Y? ¿Debo lloriquear en un post como idiota?

    [[[Que más allá de la ciencia nada existe para nosotros, resultando una vida fría y aburrida.]]]

    Esto es simplemente patético; que yo sepa, según me han dicho ellos mismos, los ateos no creen que la ciencia es lo único que existe.

    Existen sistemas ideológicos, morales, sociales, política, etc. Además, queda mucho por descubrir y la ciencia no lo ha descubierto todo.

    Por otra parte, un ateo no necesariamente cree que la vida es vacía, a menos que tenga depresión crínica o sea nihilista. De la misma manera, no todo cristiano o creyente cree que la vida es todo rosas.

    Este post, lamentablmenente, no pudo ser más mierda.

    [Responder]

  7. Bonito
    12/12/2012 @ 02:55

    [[[Pero no, la vida de un ateo no es miserable, lo miserable es su brevedad. Si hubiera un dios, jamás habría sido tan injusto de ponernos en los labios una miel de la que jamás podremos disfrutar.]]]

    A menudo la gente ve “disfrutar la vida” en hacer cosas ilícitas y dañinas, como usar drogas y acostarse con cualquier cosa. La vida es más que placer y estímulo: existe el amor. Eso es lo más justo que existe.

    La brevedad de la vida es lo que le da valor a la vida; es lo que mantiene nuestra modestia y reduce la “entropía” social que tarde o temprano destruirá la humanidad.

    [Responder]

    Aves Reply:

    @Bonito,

    Será hora que empieces a vivirla..

    [Responder]

    Bonito Reply:

    @Aves, ¿Para qué? ¿Vivir la vida como ustedes? ¿Para ser infelices, ansiosos y deprimidos como ustedes? No gracias.

    [Responder]

    Aves Reply:

    @Bonito,

    Al parecer alguien no entendió la lectura. ¿Infelices, ansiosos y deprimidos? Es una descripción que no distingue religión. Al menos me alegro de no sonar tan amargo y de no estigmatizar a las personas por sus creencias, sino por sus actos+palabras.

  8. Enrique
    12/12/2012 @ 09:33

    Todo lo que dices es cierto, pero la necesidad de transcendecia (exista dios o no) es connatural al hombre. De alguna manera hay que nutrir esa necesidad y cuando no llenamos ese hueco, a la larga produce un desequilibrio. Eso se paga. Vale ser ateo, pero no para siempre, te lo aseguro. Creas o no creas en dios, debes luchar por alguna forma de eternidad y aunque no lo consigas, tu psique te lo agradecerá.

    [Responder]

  9. Jorge
    12/12/2012 @ 10:23

    Sí, la vida del ateo es miserable. Si eres capaz de obligarte a creer algo absurdo, no lo dudes, créetelo.?

    [Responder]

  10. sergio
    12/12/2012 @ 12:59

    Que demagogo, no? Y te lo dice un ateo ateisimo, pero vamos que no creo en absoluto que lo que dices sea el motivo pa no creer en dios. Precisamente lo que dices hace pensar que si que existe un dios creador d una vida tan maravillosa y que es culpa nuestra el no saber disfrutarla. Si sabemos que todo esto no lo ha creado ningun dios es mas bien gracias a que nos explicaron la evolucion y cosas asi. Lo de si nos han mirao raro por ser ateos, esta claro que a todos nos ha pasao, pero precisamente la forma d defenderse de esos desprecios es quitarles importancia, a mi nadie me niega la amistad por mi ateismo, igual en su momento lo vieron raro pero ya esta, no le dan mas importancia, asi que tpoco se la voy a dar yo.

    [Responder]

  11. Luismi
    12/12/2012 @ 17:45

    Creo que ninguna vida es miserable ni siquiera su cortedad. Ni para un ateo ni para nadie. Es lo que hay y debemos alegrarnos por ello. Sobre todo los que podemos disfrutar de una vida co mo la que describes.
    ¿Que mas da que hay Dios o que no lo haya? Tanto si lo hay como si no lo hay no se lo vamos apoder demostrar a nadie, por lo menos antes de morir.
    Despues ya sera demaseado tarde.
    ¡¡¡A ser felices !!!….si podeis

    [Responder]

  12. Fermín
    27/12/2012 @ 00:39

    Y poco a poco, se cumple lo que predije en su día.

    Un blog forjado en Menéame jamás podrá progresar. Y este blog ha pasado de tener 5.000 y 6.000 visitas diarias a tener 1.000 ó 2.000 visitas diarias.

    Una pena. Nunca me ha gustado este blog. Y ahora van apareciendo las consecuencias del plan planteamiento que hace el autor.

    Felices Fiestas a todos!!! ;)

    [Responder]

    Milhaud Reply:

    @Fermín, si nunca te ha gustado, no sé por qué gastas el tiempo paseándote por aquí.

    Como apunte, en tres años de blog, el récord de visitas lo tuve el pasado octubre, con 211.728 visitas y 310.790 páginas vistas.

    Pasa tú también buenas fiestas ;)

    [Responder]

    Fermín Reply:

    @Milhaud, No te engañes, hombre. Ni nos intentes engañar a los demás. Las estadísticas son públicas y no se corresponde lo que dices con lo que reflejan los datos.

    Además, cualquier blog puede tener récord de visitas subiendo todos los artículos a Menéame. No haces nada grande. Tan sólo haces lo que hacen muchos. Y,como el tuyo, gracias a Menéame hay infinidad de blogs.

    Quizá deberías aprender a escuchar más las críticas de los lectores en vez de hacer alarde de una prepotencia y una egolatría que no te corresponde.

    Felices Fiestas ;)

    [Responder]

    Milhaud Reply:

    @Fermín, por si te interesa, me lo mandaron hace unos días de WordPress: http://jetpack.me/annual-report/11299124/2012/

  13. Molina de Tirso
    27/12/2012 @ 12:35

    Nunca vamos a poder resolver la cuestión del más allá desde una perspectiva científica, al menos, no por ahora, no por muchos decenios. Por eso, me parece un gasto innecesario de energías, tiempo e ilusión intentar resolver el enigma. No es que me de igual, por supuesto, me gustaría mucho saber quienes somos, de dónde venimos y adónde vamos. ¿A quién no? Pero no hay respuesta objetiva, es un hecho. Es como emperrarse en visitar Saturno, quizá sea un viaje maravilloso pero no merece la pena esforzarse por conseguirlo.
    No sé si me explico.
    Por otra parte, este anhelo permanece latente y se expresa, quizá, en esos intentos de alcanzar lo etéreo, en el arte, la música etc. Sobre todo para los creadores, pero también para quienes se sumerjen en su mundo.

    [Responder]

  14. juan velez
    5/01/2013 @ 03:34

    La conciencia de nuestra propia mortalidad nos hace apreciar cada momento, cada instante y tratar de aprovecharlos al maximo, pues ciertamente somos polvo de estrellas y el solo echo de estar aqui ya es un milagro de proporciones tremendas, solo estaremos una vez aqui, nada es eterno, nada es para siempre.

    [Responder]

  15. natividad
    16/01/2013 @ 07:03

    Me parece un precioso texto totalmente cierto .
    Somos un eslabón mas de la cadena de seres vivos que habita en este planeta y el tiempo es limitado.
    Al final de los dias, nos quedan los recuerdos de esos instantes que nos acompañan en el trayecto que nos ha tocado vivir, y que recorremos como buenamente podemos o sabemos.
    Luego, si hay o no hay, cada cual que crea lo que necesite para su tranquilidad y superar sus miedos.
    Ahora, a vivir que son dos días!

    [Responder]

  16. Daniela
    17/04/2013 @ 17:51

    Que triste es tu vida siempre en función tuya vas Terminar sólo como perro. Por machista y deserebrado y desamorado.

    [Responder]

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