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La vida en un día


Publicado el 8/09/2010

Son muchas las estrellas que alumbran el firmamento en una noche de luna nueva. En realidad, las estrellas son las mismas en una noche de luna nueva, que en una de luna llena, con la única diferencia de que la luna no quiere recordarnos la existencia de la estrella de la vida. Algunas alumbran con firmeza, otras son ligeramente perceptibles al ojo humano, e incluso algunas estarán ahí sin que ni siquiera seamos capaces de verlas. Pero el brillo de todas ellas no será suficiente para mantenerse a la vista cuando la estrella de la vida haga su flamante aparición.

Será entonces cuando llegue la mañana, y todo lo que conocemos comenzará a tomar forma. Normalmente es cuestión de tiempo que nos apartemos del lecho para comenzar nuestro paseo a través del día. Los primeros pasos siempre serán duros, alejándonos de la seguridad de una cama que nos ha permitido dormir, enfrentándonos a una ducha con un agua cuya temperatura será siempre un misterio. Pero esos pequeños males se nos olvidarán con el olor del café recién hecho acompañado de una humeante tostada que aún desprenderá calor.

Luego comenzarán a acechar los quehaceres que mantendrán gran parte de nuestro tiempo ocupado. Saldremos de casa y comenzaremos el viaje acompañados de miles de desconocidos, vagando unos junto a otros sin ser capaces de empatizar unos con otros. Cada uno mantendrá su dirección y, como si todo estuviera predeterminado desde un principio, todos obviaremos el entorno pensando únicamente en alcanzar nuestra primera parada.

Allí saludaremos a ese jefe que ni siquiera conoce nuestro nombre, para después echarnos unas risas con ese gran amigo con el que tenemos la suerte de trabajar. En el primer hueco que encontremos entre las poco apetecibles tareas a realizar, llamaremos a esa persona con la que mantenemos contacto en la lejanía; y nos acordaremos de aquellos que se fueron, con los que ya ni siquiera mantenemos contacto.

Nos tomaremos un pequeño descanso para disfrutar de los placeres de la comida, y afrontaremos la segunda parte del día creyéndonos suficientemente fuertes por las energías adquiridas. Pero será inevitable que en un instante dado el sopor haga su aparición, e intente conseguir que la situación nos supere poco a poco. Con suerte, ese amigo nuestro aún seguirá junto a nosotros para darnos un pequeño codazo para espabilar, y nos contará una historia que nos permita superar ese momento de flacidez, y así afrontar la última parte de la jornada.

Emprenderemos el camino de vuelta, llegando de nuevo a la casa que abandonamos en la mañana. Nos juntaremos con los nuestros, y simplemente esperaremos a que el final del día llegue, recordando las buenas anécdotas y perjurando por todos aquellos que quisiéramos que no hubieran formado parte de nuestro día. Poco a poco caeremos dormidos, uno detrás de otro, sucumbiendo inevitablemente al final del día.

Llegados a ese momento, la noche habrá caído y la estrella de la vida se habrá marchado. Pero con su marcha las estrellas de la noche volverán a mostrar su esplendor. No importa los años que hayan pasado, o los años que estén por pasar. Ni siquiera importa si estaremos aquí para disfrutar de ellas, que seguirán alumbrando las oscuras noches en las que los lóbregos caminos no parecen llevar a ninguna parte.
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3 comentarios

  1. india
    9/09/2010 @ 00:33

    “Algunas alumbran con firmeza, otras son ligeramente perceptibles al ojo humano, e incluso algunas estarán ahí sin que ni siquiera seamos capaces de verlas.” …durante el día,a pesar de la rutina y de las individualidades que hacen que nos encaminemos sin empatía…también pasa igual,¿no crees?…a veces,hay personas que nos alumbran con firmeza,otras ligeramente son perceptibles y algunas están ahí sin que seamos capaces de verlas…Podemos soñar estando dormidos y vivir soñando que dormimos y soñar que vivimos un sueño…y que el día y la noche se entremezclen…
    Enhorabuena,Milhaud!
    Aaaaaaaaaachuchones!!!!

    [Responder]

  2. Juan
    12/09/2010 @ 09:07

    Te felicito por tu entrada, a sido un placer leerla. Hoy a esta hora empieza la vida…….

    [Responder]

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