Vuelos a Bruselas en primera: Entendiendo el fondo del asunto

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Como muchos sabéis, llevo varios años viajando por Europa por temas de trabajo semanalmente. Esto, además de hacerme aborrecer viajar y apreciar profundamente estar en casa, me ha hecho hasta cierto punto experto en vuelos intracomunitarios. Así que voy a explotar esta cualidad poco útil para hablar sobre los famosos Vuelos a Bruselas de nuestros europarlamentarios, tan continuamente criticados.

Las críticas normalmente se centran en los vuelos en primera clase innecesarios y con sobrecostes. Lo que intentaré a continuación es plantear otro punto de vista para que nos centremos en el fondo del asunto y no tanto en si los europarlamentarios viajan en primera clase o no: el dinero que se gastan en los viajes.

Lo siento, pero no todo es democrático. Ni ha de serlo

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Hoy, para no variar, me he vuelto a encontrar una gilipollez en Twitter. Lo sé, no se trata de ninguna novedad. Por una pura cuestión estadística, basada en que todo el mundo puede decir lo que quiera sin regirse por unos mínimos de coherencia, las gilipolleces en Twitter están presentes a cada minuto. Sólo que, por cuestiones de visibilidad, sólo un puñado de ellas llegan a nosotros.

La respuesta a esto seguro que la ha dado más de uno y más de dos ya, pero os la resumo en una frase que se ha dicho mil y una veces: La ciencia no es democrática. Esto es así, es una norma. Da igual la cantidad de personas que quieran con todas sus fuerzas que la gravedad no exista, no importa. Cada vez que intentes tirarte desde un décimo piso siempre caerás con una aceleración de unos 9,8 metros por segundo cada segundo. Esto no se eligió de forma democrática, fueron mediciones, observaciones… y en definitiva, aplicación del método científico.