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La precesión de los equinocios: La Osa Menor no siempre indicó el norte

Si en una noche despejada alguien nos pregunta dónde está el norte, para cualquier aficionado a las estrellas es cuestión de instantes identificar la Osa Menor y Polaris como la más brillante de todas las estrellas de esa constelación. Señalando hacia ésta estrella indicaremos al norte sin posibilidad de error. Pero esto es algo que no siempre fue así, ni será así para siempre. Esta estrella, conocida actualmente como Estrella Polar del Norte, no siempre indicó el norte.


I: Osa Mayor y Osa Menor

Hace unos meses escribía un artículo hablando sobre los cinco movimientos de la Tierra. Entre ellos, hablaba del movimiento de Precesión de los Equinocios, definiéndolo como el que describe el eje inclinado de la Tierra de forma circular. Intentando simplificar, es el movimiento que hace el polo terrestre respecto al centro de la elipse que describe nuestro planeta mediante el movimiento de Translación.

Sin la existencia de este movimiento, el eje de la Tierra siempre se mantendría orientado hacia el mismo punto del universo, por lo que a lo largo de millones de años, siempre podríamos recurrir a la Osa Menor para encontrar a Polaris, y por lo tanto el norte geográfico.

Con la existencia del movimiento de precesión de los equinocios, la Tierra se tambalea en el espacio como si de una peonza se tratara. Cada uno de estos tambaleos completo, ocasionado por la fuerza de la gravedad ejercida por el Sol y la Luna, los movimientos tectónicos y el hecho de que la Tierra no es una esfera perfecta, dura en torno a 25.780 años. A este periodo se le conoce como año platónico.


II: Movimiento de Precesión de los Equinocios

A lo largo de este año platónico, el eje de la Tierra irá cambiando lentamente su orientación hasta describir una perfecta circunferencia. Si esta circunferencia la pintamos sobre un mapa estelar, podemos obtener cuales son las estrellas que indicarán el norte geográfico con el paso de los años, obteniendo temporalmente el título honorífico de Estrella Polar.

De este modo, entre la construcción del Stonehenge (3.800 a.C.) y la construcción de las Pirámides de Egipto (2.500 a.C.), la estrella que indicó el norte fue Thuban, en la constelación del Dragón. Trasladándonos más atrás en el tiempo, al año 12.000 a.C., la estrella que indicaba el norte era la estrella Vega, en la constelación de Lyra, y esta misma estrella volverá a marcar el norte dentro de aproximadamente 12.000 años.


III: Mapa estelar con movimiento descrito por el eje de la Tierra

Pero estas mediciones y estos mapas no son exactos. De hecho, debido al continuo movimiento de la Tierra como parte del Sistema solar y parte de la Vía Láctea, el mapa estelar está en continuo movimiento, provocando que cada año platónico completado, la estrella que indicaba el norte en el ciclo anterior se modifique ligeramente. De hecho, la vez anterior que Polaris marcó el norte geográfico, se situaba 5º desplazada respecto a su posición actual.

Por último, a este complejo sistema hay que añadirle además el hecho de que la Tierra no es un sistema estable por sí misma, ya que la velocidad de rotación varía ligeramente, al igual que la distribución de masa que provoca el tambaleo, por lo que el tiempo exacto de un año platónico varía ligeramente de un ciclo al siguiente.

Fuentes y más información:

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