8 respuestas

  1. Kike
    01/06/2010

    Que triste. Monumentos a la tortura, el salvajismo, la crueldad y el dolor.

  2. Amando Carabias
    02/06/2010

    Me parece interesante el artículo por varias cuestiones.
    La primera de todas demostrar que la existencia de la tauromaquia no es un invento moderno, ni siquiera algo impuesto desde arriba. Como bien dices, fue el creciente gusto de los aficionados el que creó la necesidad de la construcción de los cosos.
    La segunda considerar que gracias a esto existe sobre la faz de la tierra una especie animal que de lo contrario se habría extinguido.
    Lo que no sería justo, es criticar a nuestros antepasados desde nuestros parámetros y sensibilidad actual. Sería como criticar la belleza del Coliseo de Roma, porque allí había espectáculos sangrientos. En sí mismo el Coliseo es un monumento insustituible. Otra cosa es para qué se utilice.

  3. Ernesto
    07/06/2010

    En Madrid capital hubo una plaza muy famosa, la plaza de toros de tetuan de las victorias que se sitaba en la calle bravo murillo entorno al numero 270.

  4. Ricardo
    09/06/2010

    Las corridas de toros son un componente principal de la cultura española Vease Picasso; solo porque una minoria de antitauristas lo quiera destruir es una vergüenza

  5. riojerte
    08/04/2011

    En sus comienzos, la plaza Mayor de Madrid no fue sólo un gran mercado sino también fue escenario de actos públicos como corridas de toros, bodas reales, autos de fe o ejecuciones públicas. Por ejemplo, en esta plaza se celebró la beatificación de San Isidro, patrón de la ciudad. Es desde luego uno de los mejores lugares que visitar en Madrid.

    Y por supuesto tuvo corridas de toros

  6. pedro quilez
    23/12/2011

    Estoy en desacuerdo con el principio del articulo. en españa habia plazas antes del siglo XVIII por ejemplo, las virtudes en santa cruz de mudela, ciudad real.

  7. Saturnino Caraballo Díaz
    30/12/2016

    LA PLAZA DE TOROS DE LA CORREDERA
    «Debuté en Almorox y al día
    siguiente toreé en Cenicientos»
    Domingo Ortega

    Maderas, pilares, clavos, martillos,
    ensamblaban a sólidos tablones,
    trasuntos de pasión de unas pasiones
    con la entrada a la plaza en los bolsillos.

    Por allí rotación de coruchillos
    con la importunidad de moscardones,
    mimetizados con los corazones
    de unos innominados torerillos.

    La plaza iba tomando un sesgo en forma,
    que al ruedo le embutía torera forma,
    la Corredera acuífero sudoso

    de corucha afición en los tendidos,
    viendo a diversos espadas imbuidos
    del toreo de Ortega en aquel coso.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

  8. alejandro bernal
    04/10/2017

    un gran recuerdo de los maestros españoles en la tauromaquia por citar algunos: manolete, el gallo, paco camino, el cordobes, palomo linares,espartaco, ortega cano, paquirri, dominguin, el yiyo, ponce, el juli, morante,etc, etc. una pasión y el gusto de paladear el arte taurino, «un padecimiento que no tiene cura». que viva la fiesta brava!!

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