5 respuestas

  1. Amando Carabias
    04/02/2010

    Interesantísimo post, como todos los que escribes.
    Éste me hace reflexionar sobre los mecanismos mentales que rigen a ciertos mandatarios, mecanismos de auténtico y desmedido complejo de superioridad. Debía ser verdad que se creían dioses y en virtud de semejantes aires de grandeza necesitaban dejar huella para las siguientes generaciones.
    Según la biblia, este género de tonterías viene de muy antiguo, con la Torre de Babel, y seguro que el resto de mitologías que en el mundo han sido y son tienen relatos similares.

  2. Elektra
    04/02/2010

    Muy interesante, Milhaud. Tsar Kolokol significa campana del zar? Vistos los resultados casi deberían haber pensado en construir otras cosas en lugar de campanas.

    Ahora me he quedado con una curiosidad insatisfecha. Si la campana de 160 toneladas provocaba vibraciones similares a las de un terremoto, que efectó tendrá el sonar de esta última de 216 toneladas?

  3. Javier
    04/02/2010

    La ambición, o megalomanía, humana no tiene límites, cada vez más grande y más pesada sin contar con la dificultad de su colocación y de hacerla sonar.
    Y todo por ser más.
    Delirios de grandeza.

  4. Http501
    04/02/2010

    Esta última destruía Moscú, por lo menos… que pasada de campanas!

    Interesante post:)

    1 saludo!

  5. Evánder
    04/02/2010

    Una historia muy interesante, de esas que te dejan buen sabor de boca al leerlas.

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