14 respuestas

  1. Outsider
    14/06/2011

    La llamaría la reflexión de los 40… pero supongo que se puede tener a cualquier edad ya que estoy seguro de que llega un momento en el que cualquiera podría leerla pensando que la ha escrito el mismo.

    No se si refleja más tristeza, más resignación o simplemente ese aire ni agradable ni desagradable que se siente al girar la esquina y seguir andando.

    echir Reply:

    @Outsider, coincido completamente. Estaba a punto de decir que había descripto exactamente lo que pensaba (y tengo 20 recién), hasta que me di cuenta de que estaba siendo víctima del Efecto Forer.

    Más allá de estos detalles, me parece una reflexión interesante y optimista. Siempre pensé que constantemente tomamos la mejor decisión que podemos, y que los arrepentimientos no sólo son imposibles (y por lo tanto inútiles), sino que también son una hipocresía, porque nos han hecho lo que somos ahora.

    Outsider Reply:

    @echir, Cuando tenía 20 años pensaba exactamente igual. Durante mucho tiempo me jactaba ante mi mismo de no arrepentirme de nada de lo que había hecho, coherentemente con la idea de que en cada momento había tomado la decisión más apropiada. Pero ahora discrepo aunque solo sea en la afirmación de que no sea posible arrepentirse aunque en muchos casos sea ciertamente inutil.

    Sería inutil por ejemplo arrepentirme de no haber estudiado en su momento una materia que preguntaron en el examen que suspendí. Estudiarlo ahora no garantiza que sea esa la que caiga en el proximo. Es un pensamiento de “a 20”, pero en un pensamiento de “a 40”, el arrepentimiento puede ser por no haber estudiado para acabar la carrera y finalizarla entonces. El resultado puede ser igualmente inutil, pero la sensación de finalizar algo que había quedado pendiente puede ser fuente de suficiente satisfacción como para que valga la pena haberse arrepentido.

    Con el tiempo evolucionamos, somos efectivamente fruto de nuestros propios pensamientos pero dificilmente seremos capaces de predecir nuestros pensamientos futuros.

    Eric Reply:

    @Outsider, La cuestión, el problema es que todo cambia , pese a parecer que somos nosotros los que decidimos. Y la realidad es que no decidimos ni una cosa importante de las que nos pasa.

  2. crisgoro
    14/06/2011

    comparto tus reflexiones…yo soy yo, y mis decisiones. :)

  3. pableras
    14/06/2011

    No estoy completamente de acuerdo, ya que existen decisiones en la vida que nos engloban a un tiempo mayor, es decir, decisiones que tomamos que nos llevan hacia el futuro “que elegimos”. Pero existen otro tipo de decisiones, en ciertos momentos, que no llevan sólamente a estar alegres, tristes, a discusiones, etc…pero en este último caso, en el de las discusiones por ejemplo, no veo mal el arrepentimiento, o la disculpa, una vez te das cuenta que tu decisión es erronea, o que puede hacer daño a terceras personas.
    Por otro lado, yo podría decir que me encuentro en la crisis de los 30 (recien llegados), pero no es así, por que en este aspecto, en el sentido global de mi vida, estoy contento con la persona que soy en la persona que me he convertido. Eso sí, viéndolo desde mi punto de vista, y desde el punto de vista de mucha gente como yo, por que por otro lado, hay personas que no tienen margen para elegir en la vida, y símplemente las cosas les vienen dadas sin opción a una segunda.

    Milhaud Reply:

    @pableras, la disculpa sí. El arrepentimiento, ¿para qué? Si te arrepientes de algo es por las consecuencias que ha tenido a posteriori, y que antes de tomar la decisión desconocías por completo. No te puedes autoculpar del desconocimiento (que es lo que viene a ser el arrepentimiento), aunque una vez vistas las consecuencias, nunca está de más una disculpa.

    Y desde luego, no todo el mundo tiene las mismas opciones, y hay personas que tienen muy pocas, pero en general se puede terminar eligiendo en un número limitado de cosas que seguirán determinando la personas que acabarás siendo.

    Por último, sabes de sobra que yo también estoy orgulloso de la persona en la que me he convertido ;).

  4. Mercedes
    14/06/2011

    Me parece una reflexión interesante y atemporal. Leo 20, 30, 40 años…….a los 54 años sigo reflexionando en el tema y me siento contenta por ello.
    Me gustó mucho lo que dices, lo voy a compartir.
    Felicidades por tu blog!

  5. Sergio
    14/06/2011

    Pues mira pienso lo mismo a mis 60, yo creo que no cambia na de na.

    Quizá a los 90 siga pensado así, si llego.

    Saludos

  6. Mae
    14/06/2011

    Coincido en que con arrepentirse no se consigue anda, pero..
    “De nada sirve volver a evaluar circunstancias y situaciones pasadas. Toda persona toma la mejor decisión en función de toda la información que tiene en un momento concreto, y yo no soy menos”

    Con esto no estoy del todo de acuerdo. Una vez pasado el momento tienes más información. Hacer una revisión te facilita que llegada una situación similar puedas tomar una decisión con más perspectiva, puede que la misma o puede que otra. Así que está bien mirar al pasado y aprender de él.

    Yo por mi parte, soy de las que prefiere arrepentirse de lo que hace, en vez de lo que no hace. Que me quiten lo bailao :D

    Milhaud Reply:

    @Mae, no haces más que argumentar a favor de lo que dije. Una situación similar a otra anterior, ya es algo totalmente distinto, porque la segunda vez tienes mucha más información sobre las consecuencias de las posibles elecciones por la experiencia previa.

    Esto no tiene nada que ver con el arrepentimiento. La gente se arrepiente de hechos concreto del pasado, pero en realidad lo único que puedes hacer es aprender de ellos… y no pensar en que podrías haber actuado de otra forma, porque no lo habrías hecho.

    Mae Reply:

    @Milhaud,

    Claro, es que tal y como leí tu texto lo interpreté como que no se sacaba nada provechoso de recordar el pasado. Ciertamente en aquel momento se hizo lo que se pensó que era mejor.

  7. minipunk
    14/06/2011

    Al pasado se le añora, por eso se le quiere ;)

  8. Justo
    03/07/2011

    Aunque tarde, me agrada añadir mi comentario al artículo de cabeza, pues toca uno de los temas que más me ocupan mentalmente; me refiero al tema del “libre albedrío”.
    Efectivamente, si fuera posible volver la aguja del tiempo hacia atrás, hasta un determinado momento de nuestra vida, y suponiendo que las circunstancias externas eran de nuevo las mismas, actuaríamos necesariamente de la misma manera que lo hicimos en aquel momento: es decir, actuaríamos necesariamente conforme a nuestra personalidad en el momento dado. Esto no me impide contemplar con sentido crítico muchos momentos de mi vida, e incluso reprobarlos, lamentando que en determinadas ocasiones nadie me hubiera dado un par de hostias bien dadas. Aunque, repito, a sabiendas de que mi actuación fue necesariamente como fue.
    Que todo es cambio, ya lo decía Heráclito : “Panta rei”. Aplicado a nuestra realidad, a ese “Yo” que somos, o creemos ser, yo iría más lejos y me atrevería a afirmar que no es correcto hablar de un “Yo”, sino de infinidad de “Yos”. Por supuesto que existe una relación de causalidad entre mi realidad actual y el niño aquel, cuando tenía 5 años; pero, no obstante, me considero una persona completamente diferente de aquel niño.
    Con permiso de los talibanes ateístas, me permito la siguiente reflexión: Supongamos que el buen dios se me presentara y me dijera, “Justo, ya sé que te hice un par de put..s cuando eras niño, por ello quisiera disculparme y ofrecerte un par de compensaciones”. Sin duda que yo le respondería, “Joer tío, a buenas horas, por qué no vas y se las ofreces a aquel niño de entonces?

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